Elige el material, di cuánto vas a preparar y te decimos cuántos gramos de pigmento salen, con la fuente de la que sale ese porcentaje.
Foto de Thirdman (pexels).
Antes de nada. Una cifra transmite una precisión que aquí no existe. El color final depende del cemento, del agua, del curado y del lote de pigmento. Esto es un punto de partida para tu muestra, no un resultado garantizado.
Las dosis, material por material
Esta es la tabla completa, con la fuente de cada cifra. Si no puedes usar el formulario, aquí tienes todo lo que necesitas para hacer la cuenta a mano.
Ninguna cifra de esta página está puesta a ojo. El problema es que las fuentes no publican el dato de la misma forma, así que la calculadora distingue tres casos y te dice cuál se está aplicando.
Cuando la fuente da un intervalo —el hormigón, entre el 2 % y el 6 %—, las tres intensidades recorren ese intervalo. Elegir un punto dentro de él no inventa nada, porque la fuente afirma el intervalo entero.
Cuando la fuente solo da un máximo —la cal, hasta un 5 % con óxidos—, la dosis suave y la media son un cuarto y la mitad de ese máximo. Es una operación aritmética sobre un dato citado, y la calculadora lo dice en pantalla en vez de disimularlo.
Y cuando la fuente da una sola dosis recomendada —las velas, un 0,4 %—, las tres intensidades devuelven la misma cifra, porque no hay rango publicado que recorrer.
Por qué faltan el jabón y la pintura
El brief de esta herramienta pedía siete materiales. Salieron cinco, y merece la pena explicar por qué faltan dos.
Para el jabón, lo que publican los proveedores es una medida de volumen: una cucharadita por cada 450 gramos. Pasarlo a gramos exigiría suponer la densidad del polvo, y esa suposición sería un dato inventado con apariencia de dato medido. Lo tienes explicado, con las palabras de la fuente, en pigmentos para resina, jabón y velas.
Para la pintura al agua no hemos encontrado ninguna dosis publicada que nos parezca fiable. Cinco materiales con todo comprobado valen más que siete con dos cifras salidas de la nada. Si aparece una fuente buena, se añaden.
Los tres errores que arruinan una dosificación
Calcular sobre la masa y no sobre el cemento. En hormigón y en mortero el porcentaje va sobre el peso del cemento. Aplicarlo al total de la amasada hace que eches tres o cuatro veces menos pigmento del que creías.
Medir por volumen. El polvo se compacta distinto cada vez. Un mismo vaso puede llevar cantidades muy diferentes, y ahí nace el clásico «la segunda amasada salió de otro color».
Juzgar el color en húmedo. Se ve más oscuro y más saturado de lo que quedará. Haz una muestra, déjala secar entera y decide entonces. Tienes el detalle en cuánto pigmento hay que echar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto pigmento hay que echar al hormigón?
Lo habitual está entre el 2 % y el 6 % del peso del cemento, no del peso total de la masa. Por encima del 10 % se documentan descensos importantes de resistencia, así que ese es el límite que no conviene cruzar en hormigón estructural.
¿El porcentaje se calcula sobre el cemento o sobre toda la masa?
Sobre el peso del cemento. Es el error de cálculo más frecuente en obra: quien lo aplica sobre el total de la amasada acaba echando tres o cuatro veces menos pigmento del que pretendía y luego no entiende por qué el color sale lavado.
¿Por qué hay que pesar el pigmento y no medirlo con un vaso?
Porque el polvo se compacta de forma distinta cada vez y un mismo vaso puede contener cantidades muy diferentes. Pesarlo es la única manera de que dos amasadas salgan del mismo color, que es justo el problema clásico del hormigón coloreado.
¿El color que veo al mezclar es el color final?
No. En húmedo el color se ve más oscuro y más saturado de lo que quedará. Hay que hacer una muestra pequeña, dejarla secar del todo y juzgarla seca. Casi todo el mundo dosifica mirando la masa fresca y se lleva la sorpresa dos días después.
¿Por qué el jabón no está en la calculadora?
Porque la dosis que publican los proveedores es volumétrica, del tipo «una cucharadita por cada 450 gramos», y convertirla a peso exigiría suponer la densidad del polvo. Suponerla sería inventarse un dato, así que el jabón se explica en su página con las palabras de la fuente.