El mortero se pigmenta con los mismos óxidos y en la misma proporción que el hormigón, entre el 2 % y el 6 % del peso del cemento. Lo que cambia es que aquí el color se mira de cerca, y eso lo cambia todo.
Foto de Yolier Izquierdo Cuellar (pexels).
En qué se diferencia del hormigón
El hormigón es masa: se ve como superficie grande y a distancia. El mortero es junta, revoco y monocapa: se ve a un metro, y a un metro se aprecian diferencias de tono que en un pavimento pasarían inadvertidas.
Eso obliga a ser más estricto con lo mismo de siempre: pesar el pigmento, usar el mismo lote de cemento y amasar igual en todas las tandas. Lo básico está en pigmentos para hormigón; aquí va lo específico.
Qué pigmentos valen
Óxidos de hierro para tierras y grises, óxido de cromo para verdes. Los mismos que en hormigón, y por el mismo motivo: la alcalinidad del cemento no perdona a los orgánicos.
Para juntas de albañilería y para monocapa, el cemento blanco vuelve a ser la decisión que más cambia el resultado.
Cuánto se echa y cómo se amasa
Del 2 % al 6 % sobre el peso del cemento, techo en el 10 %, y siempre por peso. Puedes calcularlo en la calculadora.
El pigmento se mezcla en seco con el cemento y la arena antes de añadir el agua. En amasadas pequeñas, que es lo habitual en mortero, esa mezcla en seco es todavía más importante: hay menos tiempo y menos energía de amasado para corregir un mal reparto.
Las eflorescencias
Son el motivo número uno de reclamación en mortero coloreado, y conviene entender que no las provoca el pigmento: son sales que migran a la superficie con el agua y cristalizan al evaporarse. Lo que hace el pigmento es ponerlas en evidencia, porque un velo blanco sobre un fondo rojo se ve y sobre un fondo gris no.
Se acotan controlando el agua de amasado, protegiendo de la lluvia mientras fragua y curando de forma uniforme. Y se avisa al cliente por adelantado: es un fenómeno normal del material, no un defecto de ejecución.
Qué sale mal y por qué
Juntas de distinto tono. Casi siempre son amasadas distintas con dosificación a ojo. Pesa.
Color más claro al secar. Es lo esperable: el mortero fresco siempre se ve más oscuro. Juzga el color con una muestra seca.
Manchas oscuras localizadas. Exceso de agua en una zona, o pigmento sin dispersar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto pigmento lleva un mortero?
El mismo rango que el hormigón: entre el 2 % y el 6 % del peso del cemento, con el 10 % como techo. La diferencia con el hormigón no está en la dosis sino en que aquí el color se ve de cerca y cualquier irregularidad canta.
¿Qué son las eflorescencias y por qué salen?
Son depósitos blanquecinos de sales que migran a la superficie con el agua y cristalizan al evaporarse. No las causa el pigmento, pero sobre un mortero de color se ven muchísimo más que sobre uno gris.
¿Se pueden quitar las eflorescencias?
Las recientes suelen irse cepillando en seco o con agua. Las persistentes requieren productos específicos y hay riesgo de aclarar el color al usarlos. Lo eficaz es prevenirlas controlando el agua y el curado.
¿Puedo pigmentar un mortero ya preparado de saco?
Depende del producto. Muchos morteros de saco llevan aditivos y su fabricante indica si admiten pigmento y en qué proporción. Añadirlo por libre puede alterar el fraguado, así que conviene preguntar antes.