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Pigmentos.es

Para qué se usan los pigmentos

No existe un pigmento que sirva para todo, y la razón es sencilla:cada material le exige algo distinto. Esta página empieza por ahí, porque es la respuesta a la pregunta que más se repite en toda la web.

Persona mostrando muestras de pigmentos de tierra
Foto de Karelia Blum (pexels).

Qué le pide cada material a un pigmento

Antes de elegir un color conviene saber qué prueba tiene que superar. Esta tabla lo resume, y explica de paso por qué el hormigón nunca es de color fucsia.

MaterialQué le exige al pigmento
HormigónAguantar un medio muy alcalino durante décadas y no bajar la resistencia
Mortero y cementoLo mismo que el hormigón, y además no provocar eflorescencias visibles
Hormigón impresoIr en superficie, resistir el desgaste y el sol
Cal y estucosAguantar una alcalinidad aún mayor que la del cemento
AlimentaciónEstar autorizado como aditivo y ser apto para ingerirse
Alimentación animalAutorización por especie, con contenido máximo y fecha
CosméticaFigurar en una lista cerrada y cumplir un grado de pureza
TatuajeNo estar entre las miles de sustancias restringidas por REACH
Pintura y bellas artesSolidez a la luz y compatibilidad con el aglutinante
Plásticos y cerámicaSoportar el calor del proceso sin descomponerse
Resina, jabón y velasNo interferir en el curado y, en jabón, aguantar el pH alto

Las tres exigencias que más descartan

La alcalinidad. El cemento y la cal son medios muy alcalinos, y ahí la mayoría de los pigmentos orgánicos se degradan. Por eso los colores de la construcción son tierras: no es una decisión estética, es lo único que sobrevive.

El calor. La cerámica y muchos plásticos se procesan a temperaturas que descomponen casi cualquier molécula orgánica. Ahí solo entran óxidos y pigmentos calcinados.

La autorización legal. En alimentación, cosmética y tatuaje no basta con que el pigmento funcione: tiene que estar autorizado. Es una barrera distinta de las anteriores y no se resuelve con más dosis ni con mejor técnica. Está en la normativa.

Cómo usar esta sección

Si sabes qué vas a colorear, entra por la tabla de arriba: cada página explica qué pigmentos valen, cuánto se echa, cómo se incorpora y qué sale mal.

Si lo que tienes es un bote y no sabes si te sirve, el camino es el contrario: mira las equivalencias para saber qué es, y desde ahí llegarás a los usos donde encaja.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar el mismo pigmento para todo?

Casi nunca. Cada material le pide algo distinto: el cemento exige resistencia a los álcalis, la cerámica exige aguantar el fuego y la alimentación exige una autorización legal. Un pigmento que cumple una cosa puede fallar en otra.

¿Por qué los colores del hormigón son siempre tierras?

Porque el cemento es muy alcalino y destruye a la mayoría de los pigmentos orgánicos, que son los que dan colores vivos. Solo los inorgánicos aguantan, y su gama natural es la de las tierras.

¿Un pigmento de construcción sirve para cosmética?

No conviene. Puede ser la misma sustancia química, pero el grado cosmético exige una pureza y un control de metales pesados que un producto de obra no tiene por qué cumplir.

¿Qué material es el más difícil de colorear?

El hormigón, por dos motivos: la alcalinidad restringe muchísimo qué pigmentos valen, y el color final depende del cemento, del agua y del curado, así que dos amasadas nunca salen idénticas.