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Pigmentos.es

Cuánto pigmento hay que echar

Depende del material, y las diferencias son enormes: lo que en hormigón es una dosis normal, en una vela sería una barbaridad. Esta es la tabla completa, con la fuente de cada cifra.

Vertido de resina coloreada sobre un molde, midiendo la cantidad a ojo
Foto de Thirdman (pexels).

La tabla de dosis por material

MaterialSe calcula sobreRangoFuente
Hormigónpeso del cemento2 % – 6 %Collvila, sobre la dosificación del pigmento en el hormigón
Morteropeso del cemento2 % – 6 %Serra Ciments, dosificación en cemento, mortero y hormigón
Cal y estucospeso de la masa seca1.25 % – 5 %Guía de tadelakt paso a paso
Resina epoxipeso de la resina5 % – 10 %ResinPro, cantidad de pigmento que se mezcla con la resina
Velaspeso de la cera0.4 % – 0.4 %Ceragi, colorante para velas

Faltan el jabón y la pintura al agua, y merece la pena decir por qué. En jabón, la recomendación de los proveedores es volumétrica —una cucharadita por cada 450 gramos— y convertirla a peso exigiría suponer una densidad. En pintura al agua no hemos encontrado dosis publicada fiable. Preferimos cinco materiales comprobados a siete con dos cifras inventadas.

Por qué se pesa y no se mide

El polvo de pigmento se compacta de forma distinta según cómo se haya manipulado, la humedad que haya cogido y hasta cómo se llene el recipiente. Dos cucharadas del mismo bote pueden llevar cantidades bastante distintas.

Cuando se dosifica por volumen, la primera amasada sale de un color y la tercera de otro, y a partir de ahí ya no hay forma de saber qué pasó. Una báscula de cocina resuelve el problema entero.

Los límites que no se pasan

Base cemento: el 10 % sobre el peso del cemento. Por encima, los estudios documentan influencia negativa clara en la resistencia. En hormigón estructural no es negociable.

Cal y estucos: el 10 % sobre la masa seca, y en torno al 5 % con óxidos. Pasarse satura la mezcla, provoca microfisuración y hace aflorar el pigmento a la superficie.

Resina epoxi: el 10 % del peso de resina. El pigmento es sólido, y demasiados sólidos interfieren con el curado.

Cómo hacer la prueba antes

Prepara una muestra pequeña con la dosificación exacta que vas a usar —pesada, no a ojo—, anótala, y déjala secar o curar del todo. Días, si hace falta.

Júzgala seca y con la luz del sitio donde va a estar. Un color que convence bajo el fluorescente del taller puede no funcionar al sol.

Y guarda la muestra con su dosificación apuntada. Es el sistema más simple que existe para poder repetir un color dentro de un año.

El error de calcular sobre la masa

En hormigón y mortero, el porcentaje va sobre el peso del cemento, no sobre el total de la amasada. Quien lo aplica al total acaba echando tres o cuatro veces menos pigmento del que pretendía.

Es el fallo más frecuente y el más fácil de evitar. Está desarrollado en pigmentos para hormigón.

Calcula tu dosis

La calculadora aplica estos rangos con su fuente y sus avisos, y hace la conversión de kilos a gramos.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto pigmento hay que echar?

Depende del material. En hormigón y mortero, entre el 2 % y el 6 % del peso del cemento. En resina epoxi, entre el 5 % y el 10 % del peso de resina. En velas, en torno al 0,4 % del peso de la cera. Cada material tiene su regla y no son intercambiables.

¿Por qué hay que pesar el pigmento?

Porque el polvo se compacta de forma distinta cada vez y un mismo recipiente puede contener cantidades muy diferentes. Pesarlo es la única manera de que dos tandas salgan del mismo color.

¿Cuál es el límite que no debo pasar?

En base cemento, el 10 % sobre el peso del cemento: por encima se documentan descensos importantes de resistencia. En cal, el mismo 10 % sobre la masa seca provoca microfisuración y afloramiento del pigmento.

¿Por qué el color cambia al secar?

Porque en húmedo la superficie refleja la luz de otra manera y el color se ve más oscuro y saturado. La única forma de acertar es hacer una muestra, dejarla secar del todo y juzgarla entonces.

¿Puedo añadir más pigmento si me he quedado corto?

Antes de que la mezcla fragüe o cure, sí, aunque conseguir que se reparta homogéneamente es más difícil que haberlo hecho bien desde el principio. Después, no hay forma: hay que rehacer la pieza.