¿Cuál es el pigmento rojo más usado?
El óxido de hierro rojo, sin discusión. No es el más vistoso, pero es barato, estable, aguanta el cemento y sirve en construcción, pintura, plásticos, cosmética y alimentación.
El rojo es donde más se nota la diferencia entre lo barato y lo caro, y donde más pigmentos han desaparecido por tóxicos. Si buscas un rojo terroso y resistente lo tienes por poco dinero; si lo quieres vivo y limpio, la cosa cambia.

Esta tabla compara las sustancias de esta familia que de verdad te vas a encontrar. Los datos de nombre y de situación legal están comprobados contra el texto de la normativa europea; donde no hemos podido verificar algo, la casilla queda vacía.
| Pigmento | Códigos | Origen | Química | Cosmética | Alimentación |
|---|---|---|---|---|---|
| Óxido de hierro rojo | CI 77491 · E172 | Natural y sintético | Inorgánico | En el Anexo IV | Aditivo E172 |
| Carmín de cochinilla | CI 75470 · E120 | Natural | Orgánico | En el Anexo IV | Aditivo E120 |
| Rojo de remolacha | E162 | Natural | Orgánico | No figura en el Anexo IV | Aditivo E162 |
| Antocianinas | E163 | Natural | Orgánico | No figura en el Anexo IV | Aditivo E163 |
Hormigón, mortero y cal: óxido de hierro rojo. Es el único de la lista que aguanta la alcalinidad, y encima es el más barato.
Alimentación: carmín para rojos limpios y estables, rojo de remolacha o antocianinas si se busca origen vegetal, con la advertencia de que las antocianinas cambian de color con el pH: rojas en medio ácido, azuladas o verdosas en alcalino.
Cosmética: óxido de hierro para tonos de piel, carmín para labiales y coloretes donde hace falta un rojo limpio.
Bellas artes: óxido de hierro para los rojos terrosos de siempre. Para rojos vivos, la paleta actual recurre a orgánicos modernos que no cubrimos aquí porque no hemos podido verificar sus códigos en fuente oficial.
El carmín no es apto para dietas veganas —se obtiene de un insecto— y es un alérgeno de declaración obligatoria. No es un inconveniente menor: es información que el consumidor tiene derecho a encontrar en la etiqueta.
Las antocianinas y el rojo de remolacha no son colorantes cosméticos autorizados del Anexo IV, y su estabilidad es limitada.
Los rojos de cadmio siguen vendiéndose para bellas artes, pero llevan advertencias y conviene tratarlos como lo que son. Lo vemos en pigmentos y seguridad.
Desconfía de un rojo muy vivo y muy barato que además prometa aguantar el sol: esa combinación no existe. Si el producto no declara qué pigmento lleva, no puedes saber lo que compras, y ese es motivo suficiente para elegir otro.
El óxido de hierro rojo, sin discusión. No es el más vistoso, pero es barato, estable, aguanta el cemento y sirve en construcción, pintura, plásticos, cosmética y alimentación.
Porque los rojos vivos y limpios son químicamente difíciles. Los que lo consiguen son o bien pigmentos con cadmio, restringidos, o bien orgánicos modernos de síntesis compleja. El rojo terroso barato lo da cualquier óxido; el rojo brillante, no.
El óxido de hierro rojo, y prácticamente solo él. Los rojos orgánicos vivos se degradan en la alcalinidad del cemento, y los de cadmio ni son adecuados ni tendría sentido su precio en ese uso.
Se ha usado durante siglos, pero su solidez a la luz es media y hoy su terreno es la alimentación y la cosmética. Para algo que deba conservarse a la vista durante años, un óxido aguanta mucho mejor.
¿Tienes delante un código y no sabes qué es? Compruébalo en las equivalencias. ¿Sabes ya el pigmento y te falta la dosis? Está en la calculadora.