Un pigmento no se disuelve en el medio donde se aplica: queda repartido como partículas sólidas en suspensión. Un colorante sí se disuelve y forma una solución. Todo lo demás se deduce de ahí.
Foto de Daka (pexels).
Qué es un pigmento
Un pigmento es un sólido finamente molido que se reparte por el medio sin llegar a disolverse. Si dejaras reposar la mezcla mucho tiempo, acabaría sedimentando: sigue siendo materia sólida separada del líquido, por muy fina que sea.
Esa condición de partícula explica sus virtudes. Un pigmento cubre, porque las partículas bloquean y dispersan la luz. Suele ser más estable, porque una partícula mineral tiene menos por donde degradarse que una molécula orgánica disuelta. Y no migra: se queda donde lo pusiste.
También explica sus problemas. Hay que dispersarlo bien o quedan grumos, tiende a sedimentar y el tamaño de partícula cambia el color, de modo que dos molidos del mismo mineral pueden no parecerse.
Qué es un colorante
Un colorante se disuelve y desaparece como sólido: sus moléculas quedan repartidas una a una por el medio. Por eso da colores limpios y saturados, y por eso es transparente.
Un colorante tiñe: se mete en el material y lo colorea desde dentro, en vez de recubrirlo. Es lo que hace falta en una fibra textil, y lo que se busca en un caramelo o en una bebida.
A cambio, es más frágil. Aguanta peor la luz, puede migrar de una zona a otra del producto —lo que en el oficio se llama sangrado— y suele ser más sensible al pH y al calor.
La misma sustancia puede ser las dos cosas
Esta es la parte que casi nunca se cuenta, y es la que de verdad aclara el asunto:la clasificación no la decide la sustancia, la decide el medio.
Si un compuesto se disuelve en el líquido con el que trabajas, ahí es un colorante. Si no se disuelve, ahí es un pigmento. El mismo bote puede cambiar de categoría al cambiar de disolvente.
De esa lógica nace un truco de oficio con siglos de historia, la laca: coger un colorante soluble y precipitarlo sobre un soporte sólido inerte para volverlo insoluble. El resultado se comporta como un pigmento y se puede usar donde el colorante no servía. El carmín de cochinilla es exactamente eso.
Cómo lo llama cada sector
Aquí es donde empieza el lío, porque cada industria usa las palabras a su manera y ninguna está equivocada dentro de su terreno.
En alimentación se llama colorante a todo lo que aporte color, sea soluble o no. La normativa clasifica por función, así que bajo la palabra «colorante» conviven cosas que técnicamente son pigmentos —el óxido de hierro— con colorantes de verdad.
En cosmética el etiquetado va por códigos del índice de color, y no distingue: todo aparece como «CI» seguido de un número. Está explicado en cómo se nombran los pigmentos.
En construcción casi todo es pigmento, y con razón: en un medio tan alcalino como el cemento, un colorante disuelto no sobrevive.
En textil pasa lo contrario: se trabaja sobre todo con colorantes, porque lo que se busca es que la fibra quede teñida y no recubierta.
Por qué importa en la práctica
Porque determina si tu trabajo va a salir bien. Tres consecuencias concretas.
Cubrir o no cubrir. Si necesitas tapar lo que hay debajo, necesitas un pigmento. Un colorante teñirá, pero seguirá viéndose el fondo.
Sangrado. Un colorante puede migrar de una capa a otra. Es el motivo de que una veta roja acabe apareciendo en la capa blanca de encima semanas después.
Durabilidad. Para exteriores, un pigmento mineral aguanta décadas donde un colorante se apaga en meses. Lo tienes desarrollado en solidez a la luz y a los álcalis.
Lo que esta distinción no resuelve
Saber si algo es pigmento o colorante no te dice si sirve para lo que quieres hacer. Un pigmento perfectamente estable puede ser inadecuado para tu material por otras razones: la temperatura, el pH o, sencillamente, que la normativa no lo admita para ese uso.
Para eso están las páginas de usos por material, y la tabla de equivalencias si lo que tienes delante es un código y no sabes qué es.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre un pigmento y un colorante?
Un pigmento no se disuelve en el medio en el que se aplica: queda repartido como partículas sólidas en suspensión. Un colorante sí se disuelve y forma una solución. Esa es toda la diferencia, y de ella se derivan todas las demás.
¿Una misma sustancia puede ser pigmento y colorante?
Sí, y es más común de lo que parece. Lo que decide no es la sustancia sino el medio: si se disuelve en él actúa como colorante, y si no, como pigmento. Cambiar de disolvente puede cambiar la categoría del mismo producto.
¿Qué es una laca de colorante?
Un colorante soluble que se ha precipitado sobre un soporte sólido inerte, normalmente de aluminio, para convertirlo en insoluble. El resultado se comporta como un pigmento. El carmín de cochinilla es el ejemplo clásico.
¿Por qué en alimentación se llama colorante a todo?
Porque la normativa alimentaria clasifica por función, no por comportamiento físico: llama colorante a cualquier aditivo que aporte color. Bajo ese término conviven sustancias que técnicamente son pigmentos y otras que son colorantes en sentido estricto.
¿Qué es un tinte y en qué se diferencia de una tinta?
Un tinte es un colorante que penetra y se fija en un material, típicamente una fibra textil o la madera. Una tinta es una formulación completa, lista para escribir o imprimir, que puede llevar dentro pigmentos o colorantes.