¿Cuánto pigmento lleva la resina epoxi?
La proporción habitual está entre el 5 % y el 10 % del peso de la resina. Conviene empezar por el extremo bajo: siempre se puede añadir más, y un exceso puede afectar al curado.
Tres materiales, tres reglas distintas, y mucha gente usando el mismo bote para los tres. Aquí está lo que cambia en cada uno y el aviso que de verdad importa.

La proporción habitual es del 5 % al 10 % del peso de la resina. Empieza por el extremo bajo: añadir más siempre es posible, quitar no, y un exceso de sólidos puede interferir en el curado.
Los perlados de mica son el material estrella de este uso, con una condición que sorprende a quien empieza: necesitan fondo oscuro o traslúcido. Sobre resina blanca no se ven.
Añade el pigmento a la resina antes del catalizador y mezcla sin batir para no meter aire. Puedes calcular la cantidad en la calculadora.
Se recomienda en torno al 0,4 % de colorante: aproximadamente 10 gramos tiñen unos 2 kilos de cera. Es una dosis muy inferior a la de la resina, y saturar no mejora el color.
Al contrario: un exceso puede dar problemas de combustión y manchar. Haz siempre una prueba en poca cantidad antes de teñir una tanda entera.
Y un detalle propio de este material: el color de la cera fundida no es el de la vela fría. Deja enfriar la muestra antes de decidir.
Aquí manda el pH. La saponificación es un medio muy alcalino y muchos colorantes viran o desaparecen en él. Los que aguantan son los inorgánicos: óxidos, ultramarinos y micas. Los colorantes vegetales suelen decepcionar.
Sobre la dosis, la recomendación de los proveedores es volumétrica: una cucharadita por cada 450 gramos aproximadamente, usando micas o pigmentos. La damos con las palabras de la fuente y no la convertimos a gramos, porque hacerlo exigiría suponer la densidad del polvo y esa suposición sería un dato inventado. Por eso el jabón no está en nuestra calculadora.
Sobre cómo incorporarlo, lo habitual es dispersar el pigmento en aceite del sobreengrasado, en glicerina líquida o en agua, y añadirlo llegada la traza a las porciones de masa que se quieran teñir. También funciona molerlo antes en un mortero con un poco de alcohol para deshacer los aglomerados.
Si el jabón va a tocar la piel, el pigmento tiene que ser de grado cosmético. Un óxido de hierro de construcción es la misma sustancia química, pero no el mismo producto: cambian la pureza exigida y el control de metales pesados.
Para resina, donde el pigmento queda encapsulado y no hay contacto, esa exigencia no aplica del mismo modo. Lo tratamos entero en pigmentos en cosmética.
Un juego pequeño y variado antes que un kilo de un solo color que no has visto en seco. Es el consejo que más dinero ahorra, y está desarrollado en qué pigmento comprar.
La proporción habitual está entre el 5 % y el 10 % del peso de la resina. Conviene empezar por el extremo bajo: siempre se puede añadir más, y un exceso puede afectar al curado.
Se recomienda en torno al 0,4 %: unos 10 gramos de colorante tiñen aproximadamente 2 kilos de cera. Saturar de colorante no mejora el color y puede dar problemas de combustión y de manchado.
La recomendación que dan los proveedores es volumétrica: una cucharadita por cada 450 gramos aproximadamente. No la convertimos a gramos porque hacerlo exigiría suponer la densidad del polvo, y esa suposición sería un dato inventado.
Muchas veces sí, con una salvedad importante: si el jabón va a tocar la piel, el pigmento debe ser de grado cosmético. Para resina, que queda encapsulada, esa exigencia no aplica.
Por el pH. La saponificación es un medio muy alcalino y muchos colorantes viran o desaparecen en él. Los óxidos y los ultramarinos aguantan; los colorantes vegetales, a menudo no.