El óxido de hierro rojo es un pigmento mineral de fórmula Fe₂O₃ que da tonos que van del rojo teja al granate oscuro. Es el pigmento más usado del mundo en materiales de construcción y aparece, con distinto nombre, en pintura, plásticos, cosmética y alimentación.
Foto de Jacob Moseholt (pexels).
Sus nombres
La misma sustancia cambia de nombre según quién la compre. Estos son todos los suyos, comprobados uno a uno contra el texto de la normativa europea.
Nombre común
Óxido de hierro rojo
Nombre como aditivo alimentario
Óxidos e hidróxidos de hierro
Colour Index
CI 77491
Número E
E172
Fórmula
Fe₂O₃
De qué está hecho
Es óxido de hierro (III), Fe₂O₃, el mismo compuesto que forma la herrumbre y el mineral llamado hematita. Ese parentesco explica su color y también su estabilidad: es hierro ya oxidado del todo, así que no le queda margen para seguir cambiando.
Existe en dos versiones que son químicamente lo mismo. El natural se obtiene moliendo hematita, y su tono varía de una cantera a otra e incluso de un estrato a otro. Elsintético se fabrica de forma controlada, y ahí está su ventaja real: dos sacos del mismo producto dan exactamente el mismo color, que es lo que necesita quien tiene que repetir una fachada dentro de dos años.
El tono depende del tamaño de partícula y de la temperatura de calcinación. Molido fino da rojos claros y anaranjados; grueso o más calcinado, granates y casi violáceos. Por eso dos botes que ponen «óxido rojo» pueden no parecerse.
Dónde está permitido
Es de los pocos pigmentos que la normativa contempla en los dos frentes: figura en el Anexo IV del Reglamento de cosméticos y tiene número de aditivo alimentario. Eso no lo convierte en apto para todo: lo que se autoriza es la sustancia, con los criterios de pureza que cada uso exige.
Cosmética
En el Anexo IV
Alimentación
Aditivo E172
Esta tabla dice cómo trata la normativa a la sustancia. No dice si un producto concreto sirve para un uso concreto: eso depende de su pureza y lo declara su fabricante. Lo explicamos en las equivalencias.
Para qué se usa
En construcción es el rey indiscutible: hormigón visto, mortero, prefabricados, pavimento impreso, tejas y baldosas. Todos los rojos, granates y buena parte de los marrones del hormigón coloreado salen de aquí. Tienes las dosis y la norma en pigmentos para hormigón.
En pintura se usa por su opacidad y por su resistencia a la intemperie, tanto en decoración como en imprimaciones antioxidantes. En plásticos aporta color y algo de protección frente a la radiación ultravioleta.
En cosmética es la base de los tonos de las bases de maquillaje, los coloretes y los correctores: mezclado con el amarillo y el negro se obtiene toda la gama de tonos de piel. En bellas artes es el rojo inglés y buena parte de los rojos terrosos de la paleta clásica.
Cuánto se echa
En hormigón y mortero, lo habitual está entre el 2 % y el 6 % del peso del cemento. Es un pigmento que rinde mucho: pasar del 6 % rara vez oscurece proporcionalmente y solo encarece la mezcla. Por encima del 10 % se documentan descensos importantes de resistencia.
Solidez a la luz: muy alta. Es de los pigmentos que no viran al sol, y por eso se usa en exteriores sin reservas.
Resistencia a los álcalis: alta, y es la propiedad que lo hace insustituible en cemento y cal. La mayoría de los pigmentos orgánicos se degradan en ese medio; este no.
Poder cubriente: alto. Cubre lo que hay debajo con poca cantidad, lo contrario de un pigmento transparente como las quinacridonas.
Dispersión: razonable, aunque tiende a apelmazarse si el saco ha cogido humedad. Conviene amasarlo en seco con el cemento antes de añadir agua; está explicado en cómo dispersar un pigmento.
Precauciones
El riesgo real no es la sustancia, es el polvo. Manipúlalo con mascarilla de partículas en espacios ventilados, no lo barras en seco y no comas ni bebas mientras trabajas con él. Son las mismas precauciones que pide cualquier polvo fino, ni más ni menos.
Mancha muchísimo. En una obra, un saco abierto por el sitio equivocado deja marcas rojas en el hormigón que no se van. Y en las manos aguanta varios lavados.
Sí. E172 es el número que recibe como aditivo alimentario en la Unión Europea, y bajo ese código entran los óxidos e hidróxidos de hierro rojo, amarillo y negro. En un cosmético la misma sustancia aparece como CI 77491.
¿Es tóxico el óxido de hierro rojo?
No en el uso normal. Es un compuesto estable que la normativa europea admite como colorante cosmético y que tiene número de aditivo alimentario. La precaución que sí aplica es la de cualquier polvo fino: no respirarlo mientras se manipula en seco.
¿Sirve el óxido de hierro rojo de obra para hacer jabón o maquillaje?
No conviene. Es la misma sustancia química, pero no el mismo producto: el grado cosmético exige una pureza y un control de metales pesados que un pigmento de construcción no tiene por qué cumplir. Quien lo garantiza es el fabricante en su ficha técnica.
¿Por qué el óxido de hierro es el pigmento más usado en construcción?
Porque reúne cuatro cosas difíciles de juntar: aguanta la alcalinidad del cemento, resiste la luz y la intemperie sin virar, cubre mucho con poca cantidad y cuesta poco. Ningún pigmento orgánico le compite en ese terreno.